El tiempo es escaso, de modo que no te queda mucho. No aplaces: éste es el momento. No digas: -Mañana-; mañana es un espejismo. Es ahora cuando tienes que estar consciente y alerta, en este momento; y llega la serenidad y llega la calma. Y de repente estás relajado; entras en contacto con la fuente y entonces has llegado a casa.